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PsicologíaMentalidad

3 hábitos para mejorar tu salud mental

Alejandro Lloveras Sauras4 min de lectura

Qué importante es cuidarse a uno mismo hoy en día.

¿En cuántas ocasiones te has comprometido a mejorar tu salud mental?

La salud mental no consiste solo en estar bien y punto, sino en desarrollar y cuidar tres dimensiones clave.

El bienestar emocional, que se encarga de reconocer, expresar y regular adecuadamente las emociones.

El bienestar psicológico, que incluye la autoestima, la autoaceptación y la resiliencia ante la adversidad.

El bienestar social, que es la habilidad para establecer relaciones sanas, empatizar con los demás y sentirse conectado con una red de apoyo.

En este artículo vamos a tratar tres hábitos simples e importantes que podemos empezar a aplicar desde el minuto uno y mantener a largo plazo para reforzar todas las dimensiones de nuestra mente que nos ayudan a estar saludables.

1. Salir de casa

Cuando nuestra salud mental se resiente, podemos tender a quedarnos en casa y aislarnos. Mantener ese aislamiento durante demasiado tiempo puede ser perjudicial, puesto que somos seres sociales y necesitamos relacionarnos con nuestro entorno.

Con relacionarnos con nuestro exterior no me refiero a tener que obligarnos a hablar y hacernos amigos de todo el mundo. Pero sí que es importante salir a dar un paseo, tomar un café con un diario de autocuidado para reflexionar o aventurarse con nuevas experiencias.

Lo importante es que hayas salido de tu zona de confort y puedas empezar a observar nuevas sensaciones y experiencias. Esto no solo te da energía, sino que también puede generar un sentimiento de victoria porque empiezas a realizar actividades por tu propia voluntad.

Por otro lado, recordando que el ser humano es un ser social, puedes conocer gente espectacular con la que quizá establezcas un vínculo de amistad. Esto ayuda a combatir el aislamiento y favorece nuestro bienestar emocional y social.

2. Promover una vida activa y deportiva

Hilándolo con el hábito anterior, podemos compaginarlo con una actividad deportiva, como el ejercicio aeróbico o el gimnasio.

La actividad física habitual puede ayudar a reducir los síntomas de estrés, ansiedad y depresión, además de favorecer el sueño y el bienestar general. Durante el ejercicio intervienen distintos procesos del organismo y sustancias vinculadas al bienestar, como las endorfinas, la dopamina y la serotonina. No funciona como una cura automática, pero puede convertirse en una herramienta valiosa para nuestro bienestar psicológico y emocional.

Añadiría que una vida activa no solo nos ayuda a nivel mental, sino también a nivel físico. Al hacer ejercicio nos ayudamos a perder grasa y fortalecer los músculos. También puede favorecer el descanso y ayudarnos a dormir mejor. Esto nos permite vernos y sentirnos mejor, reforzando nuestra autoestima y confianza como individuos.

3. Mantener una dieta saludable y equilibrada

Comer bien no significa restringir los alimentos. Podemos comer de forma equilibrada durante la semana y disfrutar de todo tipo de alimentos, procurando reducir los ultraprocesados, la comida rápida y el exceso de dulces.

Lo que comemos también influye en nuestra microbiota intestinal, que mantiene una comunicación constante con el cerebro y participa en distintos procesos del organismo.

Empezar a observar lo que comes, procurando incluir suficiente proteína y alimentos ricos en fibra, puede ayudarte a mantener una energía más estable y a cuidar tanto tu estado anímico como tu físico.

En mi caso, salvo una comida libre a la semana, que se suele llamar cheat meal, mantengo una dieta equilibrada en la que reparto proteínas, carbohidratos y grasas según mis necesidades. Aparte, suelo tomar multivitamínicos como complemento para apoyar mi alimentación y mi rendimiento deportivo. Estos suplementos no sustituyen una dieta variada y conviene consultar con un profesional sanitario si realmente los necesitas.

Porque, para mí, una buena comida sirve como gasolina para que nuestro cerebro y nuestro cuerpo funcionen correctamente.

Con estos tres hábitos puedes empezar a cuidar tu salud mental desde hoy. Al mejorar tus rutinas, puedes notar diferencias en tu estado de ánimo y en tu energía para acometer nuevas metas a medida que avances.

Lo importante es tener paciencia y mantener la constancia de salir de casa, hacer deporte y comer bien para sentirte cada día un poco mejor.

Cuando nos quedamos encerrados y sobrepensando, podemos alimentar un círculo vicioso que fomenta el malestar, la ansiedad, el estrés y los síntomas depresivos.

Recuerda: salir de casa, hacer deporte y comer bien.

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